viernes, 16 de enero de 2009

Przysmak żydowski

¡La convocatoria de febrero se cierne ya sobre nosotros!
Hoy por casualidades de la vida me asomé al portal de la
embajada polaca en madrid, y el siguiente error cometido por el
periódico Público, a la hora de publicitar la 
película El Pianista,de Roman Polanski, que próximamente
iban a incluir con su periódico:



El asunto tuvo repercusión en la prensa polaca, y el embajador se puso manos a la obra para que cambiaran la publicidad. Las opinion pública Polaca es muy sensible a estos temas, sobre todo ya que por simpificación del lenguaje en muchas ocasiones se cometen errores como considerar a Polonia un país nazi cuando fue un territorio ocupado, de la misma manera en que en ocasiones se llama a los campos de concentración y exterminio alemanes en polonia (i.e. Auschwitz) "Campos de concentración y exterminio polacos". Los matices siempre son importantes en estas cuestiones. Su grado de complejidad lo exige, para no caer en visiones reduccionistas.




Sin embargo, me hace gracia ver que en la imagen corregida... ¡el texto tapa el título de la película! No es dificil pensar en los malumorados maquetadores diciendo entre dientes "¿Y qué mas dará?". El caso es que vivimos en la era de la corrección política.

Relacionado con esto (mediante las más famosas, que no únicas, víctimas del conflicto), últimamente mi compañero de piso me ha pasado últimamente información acerca del rabino Yisroel Dovid Weiss, un judío ortodoxo Haredi con interesantes posturas anti-sionistas. Curiosamente, de la extendida oposición al sionismo dentro de las filas del judaísmo ortodoxo no se suele hacer eco la prensa occidental. Algo especialmente relevante estos días, con lo que esta sucediendo en Gaza, con la tendencia que se tiene generalmente a crear dos bandos homogeneos en cada confrontación. De la misma manera que Polonia no era un país nazi, Israel no representa a todos los judíos, ni mucho menos.

Me acuerdo de los escalofríos este verano cuando visité las antiguas sinagogas de Praga (no me atrevo a ir a Auschwitz, aunque vivo bien cerca), y recuerdo que hace unos días el padre de Ala nos contaba como su abuela preparaba un plato de pescado que a él le encantaba, una especie de croquetas llamadas Gefilte Fisch. Me sonaba de algo, y resultó ser que son un plato tradicional Ashkenazi. El gusto por el pescado en la gastronomía judía viene de largo, y se refleja en las maneras de preparar las conservas de pescado en polonia: en casa tenemos arenque en vinagreta de cebolla, alubias y champiñones... ¿su nombre? Przysmak żydowski, delicia judía.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Vaya, yo estoy haciendo esa colección de dvds lo unico que el pianista salió ya en madrid, por el norte llevan otro orden, no me preguntes porqué.
Espero todo vaya de rechupete y en no mucho pueda espachurrarte entre mis brazos